lunes, 22 de julio de 2013

Ai se eu te pego...


...pero no te hospitalizan durante de al menos 24 horas no me pasará nada.
Parece que todo vuelve, los monos vaqueros, las alpargatas, el gintonic...y el “mi marido me pega lo normal”.
¿Cuántos años han tenido que pasar, cuántas mujeres han tenido que sufir y, por desgracia, morir, para que se reconociese la existencia de la violencia de género y se empezasen a poner los medios adecuados para resolver esta lacra? Pero ahora de un plumazo. Ahora está permitido pegarle a tu pareja pero sin excederte. Como mucho será un delito de agresión, y eso si la persona denuncia, que no siempre se hace, el miedo, el chantaje y las amenazas funcionan muy bien en este tipo de casos de...de agresión, lo dicho, ya no se podrá hablar de maltrato, porque no siempre conlleva una hospitalización. ¿Es menos vejante si te pegan poquito y moderadamente? Supongo que el maltrato psicológico pasará a ser “era con cariño” a no ser que se necesiten 24 meses de terapia para recuperarse. Pero ¿y lo bien que va a quedar en las estadísticas la bajada del número de víctimas del maltrato?
Si se acuñó el término “violencia de género” y se estableció una legislación en torno a ello, por algo es. No es lo mismo que alguien te agreda, por ejemplo, para robarte, que que tu pareja te someta a tratos vejatorios y palizas, aunque solo sea un día, aunque solo te deje mazaduras tratables con trombocid. No es aceptable y punto. “Señora, para esto no se viene al hospital, tómese un ibuprofeno y siga con su vida”.
¿Habrá reedición del libro de aquel imán (no voy a poner su nombre para no hacerle publicidad) que explicaba cómo pegar a una mujer sin dejar marcas? A partir de ahora, el lema de los maltratadores será “que parezca un accidente”. Pero nunca es un accidente.


miércoles, 17 de julio de 2013

Sensacionadismo, la forma menos digna de informar


Hace tiempo que quería escribir sobre las portadas de la prensa que ya no nos saludan solamente desde los kioskos, sino que se dejan ver en las redes sociales alrededor de medianoche, mientras el director que la ha subido espera a ver las reacciones del público (potencial o no) en vivo y en directo.
Tradicionalmente, hacía falta una portada llamativa para que el lector se animase a comprarla en el kiosko, no es nada nuevo. Las fotos impactantes estaban a la orden del día, y antes de las fotos, los titulares.



Los tiempos han cambiado, pero no tanto. Las redes sociales facilitan la difusión de la información y en cuestión de segundos miles de personas han visto lo que queríamos que viesen. Pero la otra cara de la 
moneda es la ambición y la sed de visibilidad social. Antes se necesitaba una buena portada (nos guste o no, la mayoría de la gente tiende a juzgar los periódicos – y los libros – por su primera plana) para que el lector se lo llevase, ahora lo que se lleva es ser trending topic.
La Gaceta lleva doce horas en la lista de la “gloria”. El motivo no es otro que este:



¿Cumple esta foto que enlaza a la entrevista interior los cánones informativos? ¿Es actual? No, dado que el tema del que se hablá sucedió hace más de treinta años. ¿Es de vital importancia para la nación? Yo creo que no. ¿Afecta o interesa a un gran número de ciudadanos? Lo primero, lo dudo; en cuanto a lo segundo... Ojalá pudiese negarlo con rotundidad. Pero no hay más que ver (o leer en twitter lo que se comenta al respecto) cinco minutos de esos programas de “debate”, de polígrafo y de exclusivas de dudoso interés objetivo para saber que sí hay target.
Además, esta foto tiene un propósito más allá de lo aparente. ¿Es casual acaso esa crítica al personal médico en pleno tijeretazo sanitario? ¿Es conveniente sacar a un torero en portada agitando el debate taurino justo después de San Fermín, época en la que el tema está en boca de todos?. No hay casualidades tan grandes. Es más, no hay casualidades mediáticas. Esto se llama cortina de humo. La noticia era el anuncio de Rubalcaba de que pedirá moción de censura si Rajoy no comparece en el Congreso. Pero la han relegado a la base de la portada, lugar en dónde debería estar la última información acerca del tema que ha desencadenado ese hecho, la palabra tabú, el hombre que susituye a Voldemort como “aquel que no puede ser nombrado”: Bárcenas. Pero bueno, el tema en general y sus efectos (el citado anuncio de Rubalcaba) no es tan importante, se trata solo del futuro del país,, nada comparado con lo que le pasó a un torero hace varias décadas. Entiendo que no todo lo que va en páginas interiores va a ir en la foto grande de la portada, pero una entrevista que carece de vigor en la actualidad, habiendo noticias mucho más importantes para los ciudadanos, que no se encuentran en la mejor de las situaciones posibles, no parece de recibo en un periódico fuera de un suplemento o una edición de fin de semana. Hay muchas maneras de manipular, pero la más grande de todas es y será siempre el silencio.

Una de las mejores formas de atracción es dar a la gente lo que no esperan. Pero el juego ha cambiado, y esto no debería aplicarse nunca a los medios si es en detrimento de algo mucho más importante. Seamos más provocativos que nadie. Demos al público lo que sí espera, lo que está pidiendo: información completa y de calidad.




lunes, 18 de marzo de 2013

Juego de Votos: Lecciones políticas de Juego de Tronos


A menos de dos semanas del estreno de la esperadísima tercera temporada de Juego de Tronos, no viene mal recordar algunas de las lecciones políticas que nos enseñan los personajes de Poniente...y de más allá del Mar Angosto.



Porque aun si las luchas de poder que conforman cada hilo de la trama son una expresión visceral de la política, pero política al fin y al cabo. En la vida real también se cortan cabezas, metafóricamente, pero se hace. Y en la serie no solo de honor y batallas vive el hombre (y la mujer, ahí se cumple lo de “las chicas son guerreras”, ¿verdad, Arya?): las intrigas, las traiciones y las estrategias son muchas veces más eficaces que cualquier espada. Y precisamente estas estrategias son las mismas que muchas veces se emplean no por un trono, sino por un puñado de votos.
Aquí tenemos ocho ejemplos de la manera de vivir la política en los Siete Reinos, extrapolables a lo que hoy en día se hace en las altas esferas muchas veces. Como dirían si estuviésemos en un Hamlet actual "mi reino por un escaño".

  1. Ataque preventivo: La Doctrina Bush no nos descubrió nada nuevo. Desde tiempos inmemoriales se viene aplicando eso de “pisar para que no me pisen”. Robert Baratheon intenta ponerlo en marcha al conocer el embarazo de Daenerys y la manera en que esto la alía para siempre a los Dothraki. Pese a la oposición de Ned Stark, el rey los quiere muertos a ambos, madre e hijo, antes de que se haga con un barco y los Dothraki invadan Poniente y maten a miles de personas. No importa si nada de eso ha sucedido aún, Robert quiere eliminar la raíz de todo posible problema, por lejano que esté.


  2. Mejor ser temido que amado: Maquiavelo tiene una influencia muy importante en la serie. Hay un estandarte de su Príncipe en casi todas las casas de Poniente. El patriarca de los Lannister no duda en decir que “a un león no le preocupa lo que las ovejas piensen de él”, defendiendo que los Lannister deben ser temidos, no importa lo que piensen de ellos, lo esencial es que provoquen miedo. El nombre de la familia es lo que permanece, no las personas que la forman, ellos mueren. Todos conocemos nombres que pronunciados en el contexto adecuado, provocan el temor en la población (y no estoy hablando de Voldemort)

  1. I want it all: El impetuoso Viserys Targaryen hace honor a la canción de Queen, lo quiere todo, por eso pregunta a su hermana (retóricamente, claro): “¿Cómo puedo gobernar sin riqueza, o amor, o miedo?”. Quizás esa ambición fue lo que lo llevó a su final... Aunque consiguió la riqueza, al menos terminó bañado en oro. Aunque este no fuese el caso, sí es verdad que la avaricia rompe el saco, y esto debería pasarle a algún que otro corrupto...

  1. Quien tiene un amigo, tiene un tesoro: Los hay que desoyen a Maquiavelo, como Renly Baratheon, que no duda en decir a su hermano Stannis que un hombre sin amigos es un hombre sin poder. Probablemente su gran “amigo” Loras Tyrell, el Caballero de las Flores, tuvo algo que ver, ya que fue él quién le animó a pelear por el trono apoyándose en su bondad: “La gente te quiere ¿Dónde está escrito que los reyes tengan que ser los temidos y malvados?”. Podemos verlo en la vida real, gobernantes haciendo exhaltación de su amistad y sus alianzas, hermanamientos y buenrollismo, porque por mucho que Maquiavelo eleve a las alturas el sentimiento de ser temido, el ser querido por los ciudadanos no es un dulce que amargue a casi nadie.

  1. No te fíes ni de tu sombra: Cersei Lannister decía a su hijo que todo el mundo, excepto ellos, eran el enemigo. Desembarco del Rey es un nido de serpientes...o de malas hierbas (y si no tenemos cuidad, mala hierba nunca muere), y para gobernar hay que ser buen jardinero, por eso le dijo a Tyrion que “gobernar es acostarse en una cama de malas hierbas y sacarlas de raíz una a una antes de que te estrangulen mientras duermes”. Es decir, conoce a tu enemigo de cerca...para poder quitártelo de enmedio. Sobran ejemplos de manzanas podridas que contaminan el cesto político si no se les desvincula a tiempo...

  1. La información es poder, pero ¿hasta qué punto?: Personalmente creo que Meñique y Varys son los grandes jugadores de Juego de Tronos. Información y dinero, las bases para desestructurar un sistema como el suyo... Pero la Reina no está tan segura, y reta a Meñique cuando este le dice que el conocimiento es poder, ordenando a sus guardias que le corten la garganta, cambiando de idea a los tres segundos, haciéndoles retroceder... Y terminando con la frase que resume la lección que intentaba enseñar a Lord Baelish: “El poder es poder”. Pero, añado yo, el cuarto poder es el cuarto poder, es decir, los medios de comunicación bien empleados (no como Meñique, que busca la información solo para su propio beneficio) son una herramienta indispensable para el control de los gobiernos.

  1. Finge lo que no eres, hasta que lo seas de verdad: al menos Theon Greyjoy parece convencido de que aparantando llegará lejos. “Es mejor ser cruel que débil”, afirma, y para demostrarlo no duda en sentenciar de manera “ejemplarizante” a los que compartieron su vida durante años. Greyjoy es un calamar criado entre lobos, intentando demostrar a su verdadera familia su lealtad, cuando en realidad no le han echado demasiado de menos ni están prestando atención a lo que hace. Es como un niño gritando “¡papá, mírame”, pero en vez de batear o montar en bicicleta sin manos, lo que él hace es invadir y destruir la casa que le ha visto crecer y que le ha convertido en lo que de verdad es, aunque no quiera aceptarlo. Evidentemente en este caso el pequeño Theon se equivoca, nadie llega muy lejos (o por mucho tiempo y sin consecuencias) aparentando lo que no es, y menos sembrando el terror.

  1. Tyrion: Ese nombre resume muchas de las mejores lecciones de estrategia política que ha dado la televisión. Desde poner a prueba la lealtad de los consejeros reales contando una versión distinta de la historia a cada uno y esperar a ver cuál llegaba primero a su hermana hasta organizar una batalla épica para salvar la ciudad, arriesgando su vida y arengando a las tropas sin dejar de utilizar la segunda persona del plural: “por vosotros”, “vuestra ciudad”, etc., para que tomen conciencia de que luchan por ellos mismos, y no por su rey, que era lo que Joffrey, el león cobarde, no dudaba en recordarles. Destaca también el consejo que dió a Jon Snow al inicio: “Nunca olvides quién eres, porque desde luego el mundo no lo va a olvidar. Conviértelo en tu mejor arma, así nunca será tu punto débil. Úsalo como armadura y nadie podrá utilizarlo para herirte”. No muchos políticos tienen la retórica natural del medio hombre, que se hace grande mediante sus palabras.


Estos son solo algunos ejemplos de la filosofía y aptitudes estratégicas que podemos encontrar en la serie, hay muchas más... Y las que quedan. Veremos qué nos depara la tercera temporada, entre alianzas imposibles, mentiras, traiciones y planes calculados al milímetro que no siempre salen bien. Como en la vida real. Y en ambos casos... El juego continúa.


miércoles, 17 de octubre de 2012

Si todo da vueltas...échale música



¿Por qué “triunfan” las canciones del verano? Porque por absurdas o repetitivas que sean, de algún modo resultan pegadizas. ¿Por qué no aprovechar esto para una campaña? La mayoría de los himnos oficiales de los partidos no tienen letra (no así los de los países, España es una de las pocas excepciones, con recientes y fallidos intentos de cambiar eso), pero los jingles de campaña están a la orden del día. Y aunque no compartamos necesariamente la ideología del partido, a veces nuestro cerebro decide cantarlas igualmente. Todo un éxito de marketing subliminal.

Empecemos por el país de las campañas políticas a gran escala: Estados Unidos. Muchos artistas apoyaron a Obama en 2008, en la campaña que le llevó a la victoria. ¿Puede haber ayudado que el país entero escuchase canciones como esta en sus emisoras?


También se vendió un "producto" (quizás nacido espontáneamente, pero desde luego muy aprovechado a favor del actual Presidente) Obama Girl ¿Cuántos votantes masculinos habrá captado?



Este año, de nuevo, los asesores de la campaña demócrata no se olvidan del voto latino. Y para ello eligen un género musical infalible para el target: el reggaeton.



Pero los republicanos también sabían de la importancia del voto latino, la segunda victoria de Bush también tuvo notas en español.



Y es que los latinos saben mucho de campañas...y de jingles. Ya en 2005 en Chile cantaban su apoyo a Michelle Bachelet.



Hablando de latinos... ¿Hasta qué punto es útil una canción cantada por colombianos...para un candidato español? Como mínimo, le aporta internacionalidad, pero depende mucho de cuál es el mensaje que se quiera mandar, captar votantes tan..."españolizados" como los que se buscan desde el Partido Popular quizás pediría otro tipo de género... Pero en su campaña de 2008 junto al himno oficial podía escucharse esto



Conocer al target es importante. Hay canciones que podrían intercambiarse entre partidos y quizás encajarían mejor, es el caso de algunos vídeos de la actual campaña gallega.

Este es el del Partido Socialista de Galicia, hecho por las Xuventudes. No falta razón a quiénes dicen que con el tono tan melódico que lleva, podría rematar perfectamente en "depende de ti, depende de nós...e de Xesucristo, noso Señor...". Buscan un canto a la esperanza pero ha quedado un poco melancólico, representando quizás la morriña galega, pero no es momento para esto, ya que lo que se intenta evitar es que los gallegos y gallegas tengan que sentirse así.




En cambio, del vídeo del PP, realizado por el grupo Los Limones, tiene un ritmo mucho más dinámico, incluyendo hasta la palabra gallega por excelencia: carallo. Venden así una imagen un poco menos "tradicionalista". Aunque quizás deberían haberse parado más a componer una letra coherente en vez de encajar palabras sueltas, muchas de ellas rimando con "Galicia" a la fuerza, ya que esto les lleva a cometer algunos errores gramaticales y da una sensación de conjunto bastante caótica y poco narrativa.





Sabemos que una canción de campaña no llegará a número uno en la MTV (o sí, parece que está cambiando mucho la cadena en estos últimos años), pero es un arma mucho más importante de lo que pensamos. La música tiene el poder de implantarse en el cerebro del receptor más que muchos mensajes más "sencillos". Debemos tener eso en cuenta y aprovecharlo en las próximas campañas...  Campañas con los cinco sentidos (¿quién sabe? puede que algún publicitas avispado saque Eau de Rajoy, o galletas de Rubalcaba, Obama ya tiene las suyas), pero, sobre todo, llamando al menos común de los sentidos, el sentido común. Mientras tanto, que no pare la música.

jueves, 12 de julio de 2012

Requiem por una ilusión


Tengo 25 años. Estos días hace ocho que me llamaron para decirme que había sido admitida en la carrera que soñaba, periodismo. Empezaban para mí unos años llenos de experiencias y aprendizaje. Sabía que no iba a ser fácil, sabía que habría momentos mejores y peores, sabía que interiormente valdría la pena. Pero no sabía que, tres años después de haberme graduado, las noticias (con tintes de gris y negro principalmente bajo los trazos del pincel económico) las presenciaría desde fuera. Ni mis teclas las escriben ni mi voz las cuenta. Y como yo, miles de compañeros miran los toros desde la barrera (maldita metáfora, la cultura subjetiva, por no decir dudosa, no entiende de recortes; la información, sin embargo...), viendo como se rompen sus ilusiones, porque como la mayoría, y a la vez como ninguna, esta es una profesión de ilusión. La ilusión de investigar, de saber, de preguntar y responder. De comunicar. Quizás es que no estábamos hechos para dar tantas malas noticias y la vida nos está haciendo esperar a que lleguen las buenas, para que salgamos “en el aire” a gritarlas. Otra ilusión ésta, sí.

Basta de hablar del pasado. Hablemos del futuro. Dentro de unos meses cumpliré 26 años. Sin haber cotizado. Esto significa que mis prestaciones de Seguridad Social se acaban.
¿Cuántas décadas se ha luchado por un Estado del Bienestar? ¿No es la salud una de las bases de este sistema? Da igual el color político, atacar con recortes a los más débiles, a los enfermos, es caer más bajo de lo que nunca ha caído una democracia. Eso sí, económicamente rentable es un rato. Puedes cortarte con el ocio, con las marcas de la ropa o la comida...¿pero con la salud? ¿Quién va a escatimar en eso? Yo veo a nadie diciendo “no, este mes no me compro las pastillas para la anemia, que tuve mucho gasto” (por poner un ejemplo “suave”). Nadie va a ahorrar en medicinas, y las farmacéuticas encantadas. Y los impuestos, al alza. Y, por supuesto, el IVA es el rey. Fomentar el consumo para salir de la crisis, ¿qué es eso? Quizás es una manera de suplir las carencias que ya tenía y las nuevas que tendrá la recortada Educación. Un curso de economía gratis (nunca tanta gente supo lo que eran el déficit y la prima de riesgo) y entrenamiento diario para llegar ya no a fin de mes, sino al fin de semana. Esos días en los que se debía descansar y disfrutar del ocio que habíamos aplazado por causa del trabajo ya se han ido. Para muchos, por carecer de días laborables. Para otros, por no poder dormir tranquilos por si la próxima subida de la luz les desequilibra el delicado balance en que se ha convertido la economía doméstica.
Puede que los corruptos hayan robado, puede que los bancos se hayan llevado lo suyo, puede que haya sueldos injustos... Pero el peor robo de todos fue el de algo que ni mil cajas fuertes podían proteger: la ilusión y los sueños de miles de ciudadanos. Y no hay comisaría para denunciar, solo calles y plazas para seguir gritando por un sueño. Por nuestro sueño.  



lunes, 11 de junio de 2012

Rescue me



Y ahora ¿qué?
No hay manual de crisis que solucione esto...precisamente porque lo que falta es comunicación.
A un gran porcentaje de la población no le sorprendió el anuncio del sábado porque había rumores que señalaban a ese día como el del anuncio del rescate – semi rescate – tomate – como quieran llamarle, lo importante aquí no es el continente sino el contenido. Igual pasa con las elecciones gallegas, con muchos recortes... ¿Desde cuándo la política española, especialmente en cuanto a lo que afecta a la vida diaria de los españoles, se ha convertido en el pasillo de un instituto, con la rumorología moviendo todos los hilos sociales? ¿Es normal que la comunicación haya pasado de enmarañada a enmascarada, y desde ahí a escasa y finalmente a inexistente en unos cuatro años? Cuatro años en que el mundo de la comunicación e información no ha ido precisamente hacia atrás en cuestión de recursos...
Bueno, quizás lo de inexistente no es del todo exacto. Toda comunicación tiene un emisor, un receptor, un mensaje, un canal y un contexto. El problema es que el receptor (el colectivo ciudadano) ha ido entreviendo el mensaje difuso y contradictorio durante los últimos meses y semanas, a través de canales fuera de lo lógico y común (por ejemplo, la prensa extranjera, en vez de anuncios gubernamentales) y el contexto... Digamos que los anuncios de recortes los viernes eran la antesala del anuncio supremo un sábado, para más inri, víspera del debut de la selección española en la Eurocopa. “Pan y circo” son las palabras que vienen a la mente en estos momentos...
Juguemos por un momento al juego de los “¿y sí...?”. ¿Qué hubiese pasado si hace cuatro años no se hubiese empleado el término “desaceleración” hasta la saciedad? Puede que una alarma social de hundimiento no hubiese sido lo más adecuado... Pero tampoco hacía falta tanto. Una buena metáfora sería la del alumno que hace los deberes la noche del domingo (o que estudia el examen el último día) y se da cuenta de que le faltan apuntes, bolígrafos y hasta folios. La situación no es desesperada, pero sí seria. Menos que dos minutos antes de la clase / examen, eso sí.
Aplazar las cosas hasta el último momento será muy español, pero la eficacia es poquita.
No por no pronunciar las palabras tan temidas vamos a ganar la partida, esto no es el tabú. Para juegos de mesa ya nos ha llegado el monopoly. Puede que al tirar los dados del parchís nos salga un doble seis, pero la vida real no es un juego ni dependemos del azar. Como dije en el anterior post, ni “piedra, papel, tijera” solucionará nada. Vamos a dejar de jugar al escondite nosotros y al Risk Alemania. Vamos a dejar de montarnos películas. Toca hablar claro, porque si la verdad nos hará libres, y la libertad bien entendida conlleva inevitablemente responsabilidad, podemos empezar a jugar limpio...y, sobre todo, transparente.



sábado, 12 de mayo de 2012

Piedra, papel y tijeras


Por las fachadas de muchas ciudades, entre ellas la mía, podemos ver carteles reivindicativos con la frase “Piedra gana a tijeras: no a los recortes”, incitando a la huelga y la protesta. Si leemos , escuchamos o vemos determinados medios de comunicación, dónde se enfatiza la violencia en algunas protestas, entendemos que la solución no es destruír el sistema a pedradas. Por supuesto, los disturbios cargados de violencia no son la tónica general de las reivindicaciones, constituídas en su mayoría por ciudadanos pacíficos que defienden aquello en lo que creen y reclaman aquello que se les ha quitado o se les va a quitar. Pero unas pocas manzanas podridas pueden estropear el cesto, y sucede que los altercados empañan la visión de una lucha justa, haciendo que pierda validez. No podemos volver a la Edad de Piedra, porque no solo no está funcionando, sino que da herramientas a la crítica y devalúa el esfuerzo (a veces mal empleado). ¿Qué hacemos entonces?

Escapar en barcos y aviones de papel parece ser una elección cada vez más popular, en especial entre los jóvenes que no encuentran trabajo a pesar de su preparación, y van en busca de un mercado dónde se les valore. Los mapas (también de papel en su esencia, aunque más populares y útiles vía electrónica, para qué nos vamos a engañar) tendrán que empezar a pintar trocitos de España por todo el mundo. Nos encontramos ante una nueva ola migratoria movida no solo por la necesidad, sino también por el descontento. Cuando las cosas mejoren, se habrá solucionado lo de la necesidad pero ¿qué hay del desencanto que los españoles emigrantes se han llevado en sus maletas (de mano, ya que toca viajar en vuelos de bajo coste con el equipaje justo)?
¿Para qué más cosas se puede utilizar el papel? ¿Para los libros escolares que también sufren tijeretazos? Tenemos también el papel de las recetas, cada vez menos y más caras, ya que la sanidad pública tampoco vive su época dorada. (¿aceptamos el plástico de las tarjetas sanitarias? Quizás eso nos equipararía a las de crédito y serían demasiados significados para un solo gesto... Cosa muy habitual, por otra parte). Los periódicos de papel siguen tristemente desapareciendo, con lo que la comunicación de masas se ve afectada por esas tijeras. Suerte que siempre quedan ediciones electrónicas, blogs y redes sociales para que la información siga siendo poder, y el poder pueda pertenecer a todos, gracias a ese “derecho a la información” que un libro llamado Constitución Española ha prometido proteger. Esperemos que la tempestad no moje esas hojas y borre esas promesas. Confiemos en ello, confiemos en nosotros, en todos los que a diario, desde aquí o desde fuera, intentan seguir con la lucha de la mejor forma que pueden: buscando alternativas y sacando de dentro las ganas de seguir adelante y las fuerzas para avanzar. Pronto surgirán nuevas ideas, y lo importante de las ideas es lo que se haga con ellas. Vencer solo es posible convenciendo. Y será si nosotros mismos estamos convencidos de nuestra lucha por devolver a España a su lugar y a los españoles su estado de bienestar, ese por el que nuestros antepasados no tan lejanos lucharon dejándose la piel y, en muchos casos, la vida. Este es nuestro momento, nuestras formas son otras, pero nuestra idea es la misma: una realidad digna y justa. Tan justa como las reivindicaciones que se hacen a través de todos los canales que encontramos.
Recordemos que una piedra tiene que caer de una manera muy concreta y precisa para romper unas tijeras, pero en la era tecnológica, un “papel” puede ser metafórico y, por tanto, más difícil de destruir. Cada cual que luche con sus armas, pero quizás este no es el juego al que hay que jugar. Nos toca descubrir la estrategia, pero no olvidemos que todos, tanto políticos como ciudadanos ajenos a las instituciones, somos el dado, las fichas y el tablero.